"Como señaló el autor de la carta a los Efesios, Cristo vino para derribar los muros (Ef 2:14). Siempre que tratemos de las maneras de responder a las cuestiones de la discapacidad, haremos bien en recordar los muros que hemos levantado. Todos esos muros son muy humanos, pero contradicen el ministerio de reconciliación de Cristo; muros que encierran a la gente o la dejan fuera; muros que impiden a la gente reunirse y hablar unos con otros." (Una Iglesia de todos y para todos - Declaración provisional presentada en la reunión de 2003 del comité central del CMI)
