1. Introducción
“Tal vez esa es la clave. Escribir para que los hechos no se esfumen, para que la memoria no sea barrida por el viento. Escribir para registrar las cosas y nombrar las cosas. Escribir lo que no se debe olvidar... En Europa y en los Estados Unidos, los críticos literarios se preguntan asombrados de dónde sacan los escritores latinoamericanos esa desbordante fantasía, cómo inventan esas tremendas mentiras... de emperadores que construyen ciudadelas con cemento y sangre de toros..., de tiranos modernos capaces de torturar niños delante de sus padres, de huracanes y terremotos que ponen el mundo patas arriba..., de paisajes demenciales donde la razón se pierde.
“Tal vez esa es la clave. Escribir para que los hechos no se esfumen, para que la memoria no sea barrida por el viento. Escribir para registrar las cosas y nombrar las cosas. Escribir lo que no se debe olvidar... En Europa y en los Estados Unidos, los críticos literarios se preguntan asombrados de dónde sacan los escritores latinoamericanos esa desbordante fantasía, cómo inventan esas tremendas mentiras... de emperadores que construyen ciudadelas con cemento y sangre de toros..., de tiranos modernos capaces de torturar niños delante de sus padres, de huracanes y terremotos que ponen el mundo patas arriba..., de paisajes demenciales donde la razón se pierde.




